Soy de la idea de que los clientes no siempre tienen la razón, hoy en día el cliente con tanta atención de parte de las empresas se ha hecho perezoso para leer lo que se le entrega, mucho menos para investigar, - ya que hasta le momento no conozco un solo producto o servicio a prueba del mas mínimo error, por lo que sale incluso un poco peor que si no se le diera atención al menos el cliente leía para evitar que le vieran la cara.
Hoy en día el cliente reclama sin sentido, no se da cuenta de sus errores, piensa que por “ser cliente” tiene el derecho de reclamar algo que no le corresponde ni por derecho y mucho menos por la fuerza.
Hay quienes afirman que si el cliente te pide le des algo extra al producto o el modo del servicio, se le debe de dar… yo no lo creo así, ya que solo se debe dar si esta al alcance, sino de otro modo no se puede dar, bien dice aquella vieja frase que dice “no puedes dar lo que no tienes”. Los clientes reclaman y dicen que a ellos no les importa, que por ser clientes tienen todo el derecho de reclamar, insultar o incluso amenazarte.
Esto se ve mas recalcado en las áreas comerciales, cuantas veces no se ha visto a algún cliente devolver alguna prenda de ropa y sin su ticket, pide que le sellen su boleto de estacionamiento sin algún ticket de compra, alegando que si compro. Piensan que pueden entrar con sus hijos y montones de comida a una tienda de ropa, alegando que “no mancharan nada”, en el área de comida rápida piden rellenos de refresco cuando muchos locatarios no manejan ese concepto, por lo que el cliente alega que “soy cliente y el cliente siempre tiene la razón”.
El cliente de hoy en día esta siendo mal educado, ya que le hacen creer que por ser cliente y que siempre tiene la razón (a veces creo que ese concepto solo fue creado para saber manejar discusiones), tiene el derecho de insultar a la gente, reclamar sin bases, pedir algo que no estaba estipulado en el servicio y sobre todo la clásica amenaza de “no sabes con quien te metes”.
Una cosa es la atención extra que se le pueda dar al cliente y otra el hecho de que el cliente crea que tiene derecho a decidir en romper o no políticas de la propia empresa en beneficio personal.
Al cliente ahora es mas estúpido (o eso aparenta), ya que nunca se fija en sus tickets, no lee las notas sobre el uso de ciertos productos, nunca se informa sobre lo que adquiere y solo se limita a decir pobres pretextos como “es que no sabia, es que no me lo explicaron, es que yo pensé…”, rara vez lee las bases, pero es muy bueno para quejarse.
Si el cliente de hoy en día, fuera mas listo, leería, se informaría, preguntaría, en lugar de quejarse de sus propios errores, seguro haría mas fácil la labor de la empresa para con el cliente, mejorando gradualmente el servicio que tanto reclaman los consumidores.